El objetivo final de una campaña de marketing por correo electrónico es lograr tus objetivos de negocio y de marketing. Para conseguirlo, debes crear correos electrónicos que las/los clientes quieran abrir, leer y con los cuales quieran interactuar. Una forma importante de lograr una campaña exitosa es asegurarte de estar llevando a cabo un marketing por correo electrónico ético. El marketing por correo electrónico ético implica crear estrategias que aporten un verdadero valor a tu público y, al mismo tiempo, mantengan los principios morales que respalda tu negocio. Hay muchas consideraciones a tener en cuenta al redactar correos electrónicos de manera ética, pero una de ellas es elegir el lenguaje con cuidado. Este artículo aborda cómo llevar a cabo el marketing por correo electrónico ético mediante el uso de un lenguaje apropiado.

Usar un lenguaje ético
Como especialista en marketing por correo electrónico, el lenguaje que utilizas afecta la forma en la que tus comunicaciones son recibidas: nunca querrás usar el lenguaje para estafar o enviar spam a los y las usuarios/as. Los correos electrónicos que no siguen un lenguaje de marketing ético pueden quedar atrapados en los filtros de spam, y eso significa que pueden no llegar nunca a las bandejas de entrada de las/los clientes. Incluso si lo logran, pueden crear sensaciones negativas en tus lectores/as, lo que hará que desconfíen de tu empresa y tus tácticas. Esto puede poner en riesgo la voz y la integridad de tu marca. Si tus palabras son manipuladoras, exageradas, poco éticas o desesperadas, la voz y la integridad de tu marca pueden estar en riesgo.
Usar un lenguaje fiable y honesto
Tus suscriptores/as siempre deben sentir que pueden confiar en ti. El uso de un lenguaje genuino en la voz de tu marca genera confianza en tu público. Asegúrate de seleccionar frases que sean agradables y que hagan que tus clientes se sientan cómodos. Considera excluir palabras y frases que transmitan apuro o urgencia. Un simple “10% de descuento” atraerá más a los y las lectores/as que algo como “URGENTE: actúa ahora”.
Algunos ejemplos de palabras que los filtros de spam reconocen son:
- Actúa ya
- Presenta ahora tu solicitud
- Urgente
- Oferta exclusiva
- Información importante sobre
- Esto no durará
Sé sincero/a acerca de lo que estás ofreciendo
Elige frases y palabras que indiquen exactamente lo que ofrece el correo electrónico. Si se trata de un 50% de descuento adicional en artículos que están en oferta, indícalo. Tu público no debería sentir que les estás ocultando algo.
Entonces, si estás usando palabras muy exageradas o desesperadas, es posible que los correos electrónicos ni siquiera lleguen a tu público. Y, si logran llegar, no querrás arriesgarte a que tu público piense que lo estás engañando.
Algunos ejemplos de frases exageradas son:
- La mejor oferta de todos los tiempos
- Oferta fantástica
- Dinero gratis
- Sin trampas
- Sin cargos
Estas son frases que deberías evitar para que tus clientes no se sientan engañados/as.
Usa un lenguaje que agregue valor
Usa palabras que le aporten cierto valor al contenido, para que tu público tenga una razón para abrir tus correos electrónicos e interactuar con ellos. Tu público nunca querrá sentir que les estás rogando que abran un correo electrónico o realicen una compra, por eso es mejor evitar el lenguaje desesperado. Usar frases como “creemos que te gustará esto” o “hicimos esto pensando en ti” les recuerda a los y las lectores/as que los correos electrónicos son para ellos/as y que deben disfrutarlos.
Evita frases como:
- Por favor, léelo
- Necesitamos tu ayuda
- Necesitas ver esto
Conclusiones clave
La mayoría de las personas no tiene la intención de enviar correos electrónicos no deseados, por lo que puede ser frustrante si estos correos terminan en carpetas de spam. Ahórrate esa frustración usando un lenguaje fiable y honesto, siendo sincero con lo que ofreces, y usando un lenguaje que le agregue valor al contenido. Y si no tienes la seguridad de estar eligiendo el lenguaje más ético, ¡haz algunas pruebas! Luego, analiza tus resultados para ver a qué responde mejor tu público.
